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| Fotografía de Anxo Iglesias en elpais.com |
Ayer hablaba de la creación por parte del nuevo PP de Galicia comandado por Alberto Núñez Feijóo de un problema inexistente con la lengua. La población gallega siempre fue responsable y jamás dramatizó ni originó debates absurdos. Tampoco se registraron problemas en sus calles, su administración o su vida educativa con la lengua propia de su tierra o la constitucionalmente cooficial con ella.
Sin embargo, en la última campaña electoral a la presidencia de la Xunta los populares gallegos se dejaron llevar por la moda externa para arañar unos pocos votos, y ello supuso el origen de un conflicto artificial creado al abrigo de los intereses electoralistas de Feijóo que ahora había que resolver. Por supuesto, el PP está dispuesto a hacerlo. Ya tenemos las "bases para la elaboración del nuevo decreto del plurilingüismo en la enseñanza no universitaria de Galicia".
Comienza narrando lo que dicen la Constitución y el Estatuto de Autonomía de 1981, reconoce el gallego como lengua propia de Galicia y el castellano como oficial en su territorio y cuenta la hermosa historia de paz y amor que todos los políticos e instituciones de Galicia han tenido en estos años con respecto a la normalización lingüística.
Y ya entrando en materia:
En la etapa de educación infantil, el profesorado usará en el aula la lengua predominante entre el alumnado, tendrá en cuenta la lengua del entorno y cuidará que adquiera, de forma oral y escrita, el conocimiento de la otra lengua oficial de Galicia, dentro de los límites de la etapa o el ciclo. Se garantizará que se atienda de modo individualizado al alumnado que no tenga conocimiento suficiente de la lengua predominante en el aula.
En principio no es muy diferente a lo que viene ocurriendo. En el siguiente punto se nombra la nueva palabra clave del futuro de la humanidad. La familia...
La lengua predominante del alumnado se determinará preguntándole a cada familia por la lengua materna de su hijo o hija. Esta consulta se hará mediante una pregunta que las familias contestarán durante el proceso de preinscripción. Cada centro educativo deberá hacer constar en su proyecto lingüístico del centro las actividades y estrategias de aprendizaje empleadas para que el alumnado adquiera, de forma oral y escrita, el conocimiento de la lengua oficial no predominante.
Todo esto es un perfecto ejemplo de como usar cientos de palabras para no decir absolutamente nada. Pero... ¿qué van a elegir exactamente las familias?
En Educación primaria, ESO y Bachillerato, se garantizará la adquisición de la competencia lingüística propia de la etapa y del nivel en las dos lenguas oficiales de la comunidad autónoma y se potenciará la adquisición de una competencia efectiva en lengua(s) extranjera(s), principalmente en lengua inglesa. Con esa finalidad, se establece que un tercio de las horas semanales se oferte en gallego y otro tercio en castellano, y se prevé que un tercio restante se pueda impartir en lengua(s) extranjera(s).
[...]
En Educación Primaria, las materias lingüísticas se impartirán en la lengua de referencia [es decir, el castellano en castellano, el gallego en gallego, y el inglés en inglés. ¿Era necesario legislarlo?]. De las materias Conocimiento del medio natural, social y cultural y Matemáticas, una se impartirá en gallego y otra en castellano según la opinión de las familias, que será vinculante. [Es decir, que no elegirán las familias el número de horas que estudian sus hijos en cada lengua, como prometió Feijóo, sino qué asignaturas estudian en una u otra lengua. Si eligen matemáticas en gallego, conocimiento del medio será en castellano, y viceversa. Al parecer, el asunto era elegir algo]. Cada centro educativo, a través de su Consejo Escolar, decidirá la lengua en que se impartirá el resto de materias, estableciendo un equilibrio en las horas semanales ofertadas en gallego, en castellano y en lengua(s) extranjera(s). [¿Esto no es repetirse un poco?] En cualquier caso, el número de materias ofertadas en gallego y en castellano, respectivamente, no será inferior a un tercio del horario lectivo semanal [¡¡claro!!], y no se podrá ofertar un número de materias en lengua(s) extranjera(s) que supere un tercio del horario lectivo semanal. [O no sé sumar, o no me salen las cuentas...]
El punto siguiente es completamente incoherente con lo inmediatamente anterior, pero sobre todo... ¡¡consigo mismo!!:
De manera excepcional, los centros educativos que quieran impartir en lengua extranjera las materias de Matemáticas o Ciencias Sociales deberán aprobarlo en Consejo Escolar, previa consulta a las familias, y solicitarlo a la Administración Educativa, que examinará cada solicitud y autorizará su impartición. Será preceptivo que el centro educativo presente un horario semanal equilibrado de materias impartidas en gallego, castellano y lengua(s) extranjera(s). [¡¡¿Cómo?!!]
Para la Educación Secundaria, el Bachillerato, la Formación Profesional y las enseñanzas de adultos se repite constantemente el mismo modelo. Y se añade uno de esos puntos que, viniendo de Cataluña merecerían el comentario de los "castellanohablantes perseguidos":
Se establecerá un plan específico destinado a la nueva población inmigrante que se está asentando en Galicia, que prevea formación lingüística, conocimientos históricos y socioculturales.
Espero que el ya no tan nuevo gobierno gallego haya aprendido que, como ya dije ayer, la demagogia sirve cuando se está en la oposición, pero nunca cuando se gobierna. Espero también sinceramente que el PP sepa que los problemas que se crean de la nada cuando se está en la oposición para desgastar a un ejecutivo pueden estallar en la cara cuando se toca gobierno, y hay que estar a la altura para resolverlos.
Estamos usando la educación, uno de los pilares de la sociedad, la economía y el futuro para hacer política. Y ahora, también, para hacer el ridículo y poner en contra de un Gobierno a dos bandos que él mismo ha creado. Por mi parte, sería mucho mejor consultar a un buen equipo de pedagogos y profesionales que diluciden el mejor sistema posible para que, acabada la educación básica, los alumnos de Galicia conozcan perfectamente sus lenguas oficiales, gallego y castellano, y el inglés imprescindible para su futuro. Porque la educación no es un asunto de cuotas políticas.




