Como todos sabemos la Iglesia Católica cree que el aborto y la eutanasia son una aberración, y hemos tenido ocasión de recordarlo con el caso de Luis Montes y su equipo o la polémica con las clínicas abortistas. Sin embargo, como ya imaginábamos, no opina lo mismo sobre la pena de muerte o la guerra entre pueblos. Para Benedicto XVI la vida humana es sagrada... hasta cierto punto.
Fragmento de una carta de Joseph Ratzinger al cardenal Theodore McCarrick, Arzobispo de Washington DC en el año 2004:
No todos los asuntos morales tienen el mismo peso moral que el aborto y la eutanasia. Por ejemplo, si un católico discrepara con el Santo Padre sobre la aplicación de la pena de muerte o en la decisión de hacer la guerra, éste no sería considerado por esta razón indigno de presentarse a recibir la Sagrada Comunión. Aunque la Iglesia exhorta a las autoridades civiles a buscar la paz, y no la guerra, y a ejercer discreción y misericordia al castigar a criminales, aún sería lícito tomar las armas para repeler a un agresor o recurrir a la pena capital. Puede haber una legítima diversidad de opinión entre católicos respecto de ir a la guerra y aplicar la pena de muerte, pero no, sin embargo, respecto del aborto y la eutanasia.
Dicho de otra forma: para Ratzinger nadie es libre de tomar decisiones sobre su propia vida, pero sí lo es cuando se trata de la vida ajena. A mi juicio, una extraña interpretación del Cristianismo.
Cien mil excusas...
Hace 2 semanas


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